Es un instrumento diseñado para fortalecer las capacidades institucionales de los municipios y mejorar la calidad de los servicios públicos.
Guía al gobierno municipal en sus responsabilidades.
Orienta la construcción de políticas públicas locales.
Mide el desempeño mediante indicadores claros.
Evalúa 8 áreas clave del desarrollo municipal:
Se analizan mediante evidencias e indicadores cualitativos y cuantitativos, clasificándose como óptimo, en proceso y rezago. También pueden clasificarse como “no disponible” o “no medible”.